¿Para qué sirve la UE?
Yo, de joven, era un europeísta convencido. No en vano cuando fui becario —stagiaire lo llamaban los franceses— a finales de los 80 en la dirección de prensa e información del Consejo de Europa en Estrasburgo. No era la UE propiamente dicha, pero el Parlamento Europeo se reunía en su hemiciclo. Entonces todavía no tenía edificio propio, que se acabó construyendo también en la capital alsaciana. Venían una vez al mes. Ahí me entraron las primeras dudas porque desembarcaban diputados, altos cargos, asesores, periodistas. Todos los documentos iban en unos grandes cajones metálicos. Me hacía ya la misma pregunta que se hizo el maestro Josep Pla cuando vio por primera vez los edificios de Nueva York iluminados por la noche: «¿Y esto quién lo paga?» Los alemanes, supongo.
Incluso ahora, cuando Pedro Sánchez se ha sacado de la manga un fondo soberano de 23.000 millones........
