Barbón, Belarra y la nación de tribus
Se pasó por Oviedo Ione Belarra para apoyar con su insigne presencia la anual manifa de los que tratan de hacer obligatorio el bable (no se rían, no), que esta vez eran poquitos, con voluntariosos rostros habituales y cara de «¿qué hay de lo mío?».
Belarra apenas sabe manejarse en español, así que imaginen lo que conoce del bable y sus fascinantes vericuetos léxicos. El asunto es subirse al carro de cualquier causa que suene a nacionalismo regionalista chachi y donde, esto es importante, haya panoja (pública) a repartir. Tuvo tiempo y todo la Nekane para visitar la Academia de la Llingua (sí, hay una Academia) de la que yo guardo un grato recuerdo desde que me pusieron una demanda por decir que son un chiringuito subvencionado al servicio del nacionalismo residual astur. Lo mantengo, evidentemente, y sirva este artículo como refrendo.
A los podemitas y la fauna adyacente del espectro ideológico les pasa como a Adrián Barbón, el esférico cenutrio socialista que preside el Principado, que habla a menudo del «pueblo asturiano». En Asturias hay........
