El paro nunca desaparecerá
En la pantomima que los políticos se ven obligados a representar para tener entretenidos a los votantes de cuyas papeletas dependen sus sueldos, una de las escenas más repetidas, y no por ello menos aplaudida, es la de las acusaciones cruzadas de ser los responsables del paro. Pero los que crean puestos de trabajo son los empresarios, no los gobiernos. Lo único que pueden hacer éstos es favorecer o entorpecer las condiciones para que la actividad económica se desarrolle, aunque no se puede negar que, lamentablemente, también pueden aumentar artificialmente los empleos públicos, insuperable camino hacia la quiebra.
Además, no hay solución. El problema de los llamados países desarrollados es que no hay dónde colocar a tantas personas, en primer lugar porque las máquinas llevan más de dos siglos eliminando puestos de trabajo. No por casualidad los sindicatos nacieron en buena medida para canalizar las protestas de los obreros contra unas máquinas que les condenaban al hambre: el movimiento ludita pretendió destruir las máquinas en la Inglaterra de principios del siglo XIX y la primera huelga general en España estalló entre un proletariado catalán deseoso de hacer lo propio con las que por entonces se llamaban selfactinas (de self act), abuelas de las que hoy llamamos máquinas automáticas.
La tecnología es imparable y va a seguir sustituyendo cada día a más trabajadores. Comparemos simplemente la red de oficinas bancarias que había hace........
