Por qué resiste Sánchez
Por el valle de la muerte cabalgan los seiscientos del regimiento de caballería de Alcántara. Asistimos al desastre de Annual. El general Silvestre ordena una retirada caótica cuando está sitiado por el enemigo rifeño, que le dobla en número. Las tropas españolas retroceden hacia Melilla entre el fuego cruzado de los rebeldes de Abd el-Krim. Las bajas son elevadísimas. En mitad del caos los jinetes de Alcántara cargan hasta siete veces contra el enemigo —la última, con los caballos extenuados, al paso— para detener su empuje y salvar a miles de los nuestros que huyen despavoridos. Mueren 551 jinetes de los 691 que componen el regimiento. Sus cadáveres se pudren a orillas del río Igán, un secarral infame a estas alturas del verano.
El ejemplo de los seiscientos de Alcántara ha pasado a la historia como paradigma del sacrificio y la entrega hacia los demás. Un siglo después a España la gobierna un hombre que invierte la lógica del cumplimiento del deber. Sánchez se aferra al poder contra el bien general de la nación. Su tenacidad para seguir en el cargo no es abnegación ni sacrificio, sino la huida hacia adelante del forajido que es descubierto asaltando un banco.
Sánchez se va de vacaciones con más imputados (126) que diputados (121), con su fiscal general condenado, su hermano condenado, su ministro y secretario de organización condenado. Su mujer imputada, al igual que Zapatero, embajador del cártel y ministro sin cartera, tan impune se........
