Por los pelos
Me contaba mi hermana hace unos días una historia deleznable. Otra más. Una de las muchas que nos llegan desde esas asociaciones dedicadas a socorrer, sostener y acompañar a mujeres que se ven solas ante el inminente nacimiento de su hijo.
Asociaciones que existen porque vivimos en un país donde los gobiernos —este y los anteriores— han puesto todas las facilidades habidas y por haber para que se pueda abortar, igual que las han puesto para favorecer la eutanasia, pero han dejado desamparadas a las mujeres que quieren llevar a término su embarazo en condiciones difíciles, o a los enfermos de ELA que, si no disponen de recursos, se ven condenados a una muerte lenta, en el mejor de los casos cuando no........
