El don de no acertar nunca
Me decía el otro día un amigo en referencia al último intento indepe —frustrado gracias a Dios—, de malograr la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia: «Tienen su mérito, porque no es tan fácil elegir la opción equivocada en el 100% de las ocasiones en que se te presenta una decisión importante».
Este viaje del Santo Padre a España nos ha recordado algo que, gracias a Dios, ya teníamos muy olvidado: la turra indepe, protagonizada sobre todo por señoras de avanzada edad y cincuentones que siguen con la crisis de los cuarenta, quienes por unos días se han vuelto a hacer presentes en el espacio público.
Han vuelto al prime time las tertulias insulsas hablando en este caso de cuantas palabras pronunciaba el Papa en castellano y cuántas........
