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El éxito de nuestra educación

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02.10.2026

A diferencia del mundo tradicional, donde la vida se regía de acuerdo a un cuerpo de normas establecidas por la costumbre, en nuestra época la realidad se configura a golpe de ley. La ley es todopoderosa. Es la herramienta por medio de la cual el Estado moderno asume una condición semidivina. Su poder de penetración es de tal magnitud que no sólo incide en los aspectos externos de la vida social, sino que ostenta la capacidad de transformar la mentalidad colectiva hasta extremos que bordean el delirio.

Así pues, en la actualidad, las leyes determinan la fisonomía de las naciones tanto como la visión del mundo que comparten sus ciudadanos. Este es un dato que conocen perfectamente quienes, al hacerse con el poder, demuestran que su prioridad es la vampirización de las conciencias mucho antes que la solución de los problemas reales de la gente. 

Sin embargo, para alcanzar tales fines resulta imprescindible la previa destrucción de lo que hay. La ley se convierte entonces en un formidable artefacto de demolición que arrasa con buena parte de lo que encuentra edificado. No se trata, contra lo que pueda juzgarse a primera vista, de un modo de proceder exclusivo de los regímenes totalitarios. También los........

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