Ferraz 35: peaje a los tiranos
Zapatero dijo una vez que ser socialista es «tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho». Lo dijo con esa solemnidad suya de pastor laico, esa voz pausada que tan bien le funcionó durante años para convencer a media España de que gobernaba con el corazón. El problema es que ahora sabemos con quién compartía ese corazón generoso: con Delcy Rodríguez y el chavismo. Siempre ha confesado tener una buena amistad con ella. La número 2 de una dictadura que ha dejado a sus ciudadanos sin comida, sin libertad y sin futuro. Ella lo llama «mi príncipe». Él le abría las puertas del Estado español.
La Audiencia Nacional ha hecho lo que ningún tribunal había hecho jamás en nuestra democracia: investigar a un expresidente del Gobierno. El juez Calama no actúa sobre soplos de la ‘fachosfera’ ni sobre filtraciones de la caverna. Actúa sobre requerimientos de colaboración internacional llegados de Suiza y Francia. El primer ladrillo del muro probatorio lo pusieron otros países. Nadie en Moncloa podrá decir esta boca es mía sin que le tiemble la voz, porque esta vez los adversarios políticos de Sánchez no tienen nada que ver. Lo que hay en el auto es demoledor en su sencillez: mensajes intervenidos, transferencias documentadas, facturas negociadas antes de emitirse, y una felicitación por una........
