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A jóvenes librepensadores: Construyamos libertad

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29.06.2026

La libertad es un tesoro de tal calibre que ni un simple insecto soporta que se le robe, lo que pone en evidencia que es algo tan natural como la propia vida de un ser, que cuando es pensante, ¿qué decir, sino que le puede resultar simplemente intolerable que se le suprima, a no ser que sea manipulado mentalmente o encarcelado? Y una de las dos cosas sucede a diario a millones de nuestros semejantes en este mundo fundamentado en la manipulación mental, la mentira la extorsión y la violencia en beneficio de unos pocos que ansían controlar la libertad del resto para disfrutar la suya sin ninguna oposición, como desea el fascismo “made in USA” y su rebaño de imitadores en todas partes.

Durante siglos, la humanidad ha soportado el espectáculo teatral de poderosas fuerzas enemigas de la Verdad tanto la social como la espiritual disfrazadas con diversidad de ropajes cuidadosamente elegidos para dominar las conciencias toda clase de poderes: religiosos, militares, políticos, culturales, mediáticos, financieros y otros menos visibles.

Tales cosas se hicieron y hacen posibles mediante una compleja red de alianzas y acuerdos sobre el respectivo papel de cada una de esas fuerzas y la delimitación de sus poderes respectivos entre sí. Mediante diversos actores de quita y pon para dar la cara en su nombre, tales fuerzas actúan en nuestro mundo desde sus escenarios respectivos utilizando métodos muy semejantes y casi invariables en el tiempo por cada sector de poder. Engaños, traiciones, conspiraciones, diversos tipos de manipulación, -incluida la mental y emocional,- y otras formas mucho menos sutiles, como la violencia extrema hasta el asesinato o la guerra, son muy corrientes. Si hay que engañar, se engaña; si hay que encarcelar, se encarcela; si hay que difamar, se difama. Si hay que asesinar, pues ese asesina. Y no hay límites. No hay más que pensar un segundo en Gaza, Cisjordania o Líbano. ( Luego vendrán otros, por supuesto)

Con estos modos salvajes se persigue invariablemente controlar territorios, conciencias, o la energía personal y los recursos materiales del Planeta. Y hoy más que nunca resulta evidente todo esto. Es por eso que cada individuo desde  su nacimiento hasta su muerte está sujeto a múltiples controles burocráticos, desde el ser bautizado en una religión, a poseer un carnet de identidad nacional, por poner dos ejemplos tan solo. Y no digamos ahora con el uso de Internet y su demanda de datos a cada usuario.

Campañas sistemáticas de «pedagogía popular» son promovidas desde palacios, catedrales, mezquitas, sedes de gobiernos, centros de inteligencia militar y grandes corporaciones financieras en perfecta sintonía, y divulgadas por agencias de prensa, radios y televisiones públicas y redes de Internet en manos privadas para uniformar las mentes y someter las conciencias para que respondan correspondiente a los intereses de sus dueños. Los muchos no se enteran de este juego, y los pocos son poco escuchados, porque precisamente se les dan pocas oportunidades.

Nada de esto sucede por azar. El azar no existe.

Los niños son programados ya desde la propia familia, y luego en la escuela, para que acepten todo aquello que deben aceptar para integrarse en el rebaño de espectadores, creadores de riqueza, y sumisos votantes y consumidores. Principalmente se trata de aprender desde la niñez que es necesario someterse a todos aquellos a quienes se les define como autoridad, renunciar a su capacidad crítica y creatividad y a ser........

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