¿Sustituir el capitalismo por la democracia y no por el socialismo?
Los destacados economistas de izquierda Jason Hickel y Yanis Varoufakis han escrito conjuntamente un artículo para el periódico británico The Guardian el 12 de febrero, con el título: “Podemos superar el modelo capitalista y salvar el clima: estos son los tres primeros pasos” [We can move beyond the capitalist model and save the climate – here are the first three steps]. Jason Hickel es profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y profesor visitante sénior en la LSE. Yanis Varoufakis es el líder de MeRA25, exministro de Finanzas y autor de Technofeudalism: What Killed Capitalism (El tecnofeudalismo: el sigiloso sucesor del capitalismo –Ed. Deusto, 2024-).
Hickel y Varoufakis comienzan dejando muy claro lo siguiente: “Nuestro sistema económico actual es incapaz de abordar las crisis sociales y ecológicas a las que nos enfrentamos en el siglo XXI. Cuando miramos a nuestro alrededor, vemos una paradoja extraordinaria. Por un lado, tenemos acceso a nuevas tecnologías extraordinarias y a una capacidad colectiva para producir más alimentos y más cosas de las que necesitamos o de las que el planeta puede permitirse. Sin embargo, al mismo tiempo, millones de personas sufren condiciones de privación graves”.
¿Por qué ocurre esto? Sin rodeos, Hickel y Varoufakis nos dicen que el problema es el “capitalismo”. Una respuesta extraña por parte de Varoufakis, que recientemente ha escrito un libro en el que sostiene que “el capitalismo ha muerto” y ha sido sustituido por el feudalismo, o más precisamente por el “tecnofeudalismo”. Pero la definición de capitalismo de Hickel y Varoufakis es algo extraña. Por capitalismo, no se refieren a “los mercados, el comercio y el espíritu empresarial, que existían desde hacía miles de años antes del auge del capitalismo”. Eso es cierto. En cambio, los autores de este artículo dicen que por “capitalismo entendemos algo muy extraño y muy específico: un sistema económico que se reduce a una dictadura dirigida por una pequeña minoría que controla el capital: los grandes bancos, las grandes empresas y el 1 % que posee la mayoría de los activos invertibles”.
No estoy seguro de por qué esto es “extraño”. Al fin y al cabo, la historia de la organización........
