menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Más allá de «Pasionaria» (y V): Petronila Maciá Simón, primera concejala -obrera y comunista- en el Ayuntamiento de Madrid

8 0
previous day

El 24 de abril de 1937, después de nueve meses de guerra y revolución, tuvo lugar un hecho histórico en Madrid. Por primera vez desde la proclamación de la Segunda República y desde la victoria del Frente Popular, una mujer se sentaba como concejala en los escaños del Ayuntamiento de la capital. Y además era obrera y comunista: se llamaba Petronila Maciá Simón, sastra de 34 años, casada y madre de un hijo. ¿Que antes hubo otras concejalas en Madrid?, nadie lo pone en duda. Pero fue en un régimen antidemocrático, durante la Dictadura del general Primo de Rivera, cuando el 23 de octubre de 1924 por orden del Gobernador Civil tomaron posesión como nuevas «concejalas interinas» de Madrid «tres señoritas» (pues tenían que ser viudas o «solteras emancipadas»): la vizcondesa de Llanteno, María de Echarri y Elisa de Calonge, todas ellas relacionadas con la «alta sociedad» y con círculos conservadores, monárquicos y católicos como la «Acción Católica de la Mujer», el «Apostolado Social Femenino» o la «Federación de Sindicatos Femeninos Católicos». En absoluto representaban a la mujer trabajadora del pueblo de Madrid. La comparación ofende.

Toda la prensa madrileña recogió el acontecimiento con titulares y fotografías suyas: «Petronila es la auténtica representación de la mujer nueva de la nueva España, que ha dejado de ser esclava para ser libre», «la primera mujer del Frente Popular que se sienta oficialmente en los escaños del Consistorio madrileño», «por primera vez Madrid tiene una concejala: Petronila Maciá»…

A ese nuevo Ayuntamiento o Comisión Municipal que, tras la disolución de la Junta de Defensa, asumía otra vez todas las funciones municipales de Madrid, se incorporaron 32 concejales de todos los Partidos y Sindicatos del Frente Popular, destacando los seis miembros del PSOE, seis de la UGT y cinco de la CNT, pero entre todos ellos solo una mujer mereció ser designada, por el Partido Comunista de José Díaz y Pasionaria, para convertirse en concejala de Madrid. ¿Quién era Petronila, qué méritos atesoraba para que el poderoso Partido Comunista de Madrid -el de Isidoro Diéguez, Pedro Checa, Francisco Antón, etc.- la incluyera entre los cinco consejeros -liderados por el miembro del Comité Central, Luis Cabo Giorla- que iban a conformar la minoría comunista en la Comisión Municipal? ¿Nadie ha reparado en que Petronila no podía ser una mujer de figurín cualquiera y que merecía ser reivindicada por lo que representaba el destacado cargo que ostentó? A pesar del imperdonable olvido, me complace hoy descorrer la cortina y mostrar algunos retazos de la historia de esta imprescindible mujer.

Petronila Maciá Simón nació el 10 de abril de 1903 en Madrid, en el seno de una modesta familia trabajadora y republicana de origen alicantino: su padre, natural de Agost, Máximo Maciá Carbonell (1865), ejercía la profesión de «tejero» en el gremio de la construcción. Con 17 años Petronila trabajaba de modistilla en un taller de sastrería y cuando la familia se mudó al Distrito de Chamberí, donde Petronila vivirá hasta el final de la guerra, ya se había convertido en una activa obrera sastra. Petronila aseguraba que a partir de 1927 vivió «una decena de años de odisea fervorosa por el credo socialista desde que su padre, republicano de corazón, inculcó en sus hijos los postulados del derecho y de la fraternidad», y que pronto ingresó en la Sociedad de obreros sastres y sastras «La Razón del obrero», adscrita a la UGT.

Petronila ingresó en el Partido Comunista después de la victoria del Frente Popular, en febrero de 1936, aunque, según ella, desde mucho antes «sintió sus esencias», sin que tengamos datos de esta militancia suya hasta el 18 de julio. Y en ese sentimiento debieron influir sus dos hermanos. Su hermano mayor Agustín era un veterano militante, pues cuando aún era albañil y ya tenía 35 años, el 7 de noviembre de 1932 participó en un mitin en el Teatro Isabel la Católica de Medina del Campo (Valladolid) en representación del Partido Social Revolucionario, a donde había acudido desde Madrid con el diputado José Antonio Balbontín, y cuando éste y toda su organización ingresó en 1933 en el Partido Comunista, Agustín también lo hizo. Asimismo se sabe que en junio de 1936 Agustín era Vocal 2º de la Directiva de la Sociedad de Vendedores de Periódicos «El Progreso» de la UGT, y que ingresó en las milicias tras la sublevación del 18 de julio, obteniendo el grado de teniente de infantería en diciembre de 1936. De su hermano Casto, tres años más pequeño que ella, también se sabe por la prensa su militancia comunista desde 1936, participando el 1 de febrero en un mitin electoral en la Casa del Pueblo de Chamartín representando al Radio Comunista, y que fue comisario político del Batallón 130 de la 33ª Brigada Mixta desde mayo de 1937.

En el momento de la sublevación de los generales fascistas contra la República, Petronila «se apresuró» a ponerse a disposición del Partido y fue designada para que, «con un numeroso grupo de mujeres antifascistas», montara y dirigiera unos talleres de confección textil adscritos........

© Kaos en la red