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Imperialismo, cambio climático y pandemias: nuevo brote de hantavirus

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22.05.2026

Los brotes, epidemias y pandemias son realidades históricas que cambian y evolucionan al ritmo de los tipos de sociedad al igual que los microorganismos patógenos. La naturaleza y los humanos de la que formamos parte están en continua transformación desde los ámbitos más amplios, el universo en expansión, hasta los elementos más pequeños subatómicos. Como decíamos en un escrito anterior, se pueden destacar tres hitos fundamentales que propiciaron una mayor intensidad de estos cambios en nuestro planeta Tierra1:

, la aparición de la vida que transformó profundamente la materia y el movimiento en ella, la de los humanos que actuó activa y conscientemente en esas transformaciones y, por último, la de las sociedades humanas que, ya divididas en clases, aumentó aún más los cambios con la intensificación de la producción.

Hay una continuidad en todos los fenómenos de la naturaleza y de las sociedades que se producen a diferentes ritmos e intensidades y que pueden suponer cambios o saltos cualitativos como la aparición de la vida o del humano consciente o de las formaciones sociales que pareciera que rompen esa continuidad pero que en realidad subsumen los procesos anteriores. De esta manera el cambio climático y sus fenómenos destructivos debemos analizarlo desde esa continuidad y en su proceso histórico, igual que la aparición de epidemias y pandemias que forman parte de este proceso de transformaciones de los seres vivos, la evolución de las especies, también de microorganismos y gérmenes.

Los microorganismos patógenos son seres microscópicos que ocasionan enfermedades infecciosas a plantas, animales y humanos y se clasifican en bacterias, virus, hongos, protozoos y parásitos. En la llamada revolución neolítica, hace 10 o 12.000 años, se produce un gran aumento de la producción agrícola y ganadera en sociedades densamente pobladas y en contacto con animales domesticados que origina zoonosis y aumento de enfermedades infecciosas en humanos. Las desigualdades sociales hacían que estás infecciones se concentraran en los sectores más empobrecidos pero terminaba afectando a toda la población cuando las epidemias se extendían. Los cambios en los suelos por la agricultura y tala de árboles también influyeron en los cambios climáticos.

Se describen epidemias en las sociedades clasistas antiguas pero fueron más intensas en la época feudal con la intensificación del comercio por tierra y mar, las guerras y hambrunas en las ciudades medievales. Las epidemias se transformaban en verdaderas pandemias por su gran extensión geográfica y que diezmó a la población, destacando las olas pandémicas de la peste negra. El desarrollo de las sociedades mercantiles y del capitalismo supuso un salto cualitativo en la transformación de la Naturaleza, no solo por la sobreexplotación de los pueblos y la esclavitud, tras las conquistas en tierras americanas, sino también por la colonización e invasión de pueblos a otros continentes. La revolución industrial y el continuo comercio internacional hicieron el resto.

Desde 1850, se obtienen registros detallados de la temperatura de la atmósfera y de los océanos. Se puede medir la huella de carbono, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en toneladas de CO2 causante del cambio climático y sus consecuentes fenómenos meteorológicos extremos, la deforestación, la pérdida de la biodiversidad o el deshielo de los polos que hace peligrar la liberación de patógenos de miles de años atrapados en la capa de suelo congelada, el Permafrost. Estas consecuencias del cambio climático, especialmente la menor biodiversidad y la deforestación potencia los reservorios animales y la zoonosis, la mayor posibilidad de afectación a los humanos de infecciones animales. Además, las grandes industrias ganaderas y las macrogranjas aviarias y porcinas intensivas, que emiten gran cantidad de gases de efecto invernadero, son el origen de epizootias que promueven nuevos virus con potencial pandémico para los humanos.

Otro elemento causal son las guerras y conflictos armados, tremendamente contaminantes y destructores, con enormes pérdidas de vidas humanas, seres vivos y destrucción y erosión del terreno. Una rápida mirada de las principales guerras en el mundo desde la II Guerra Mundial, también antes, muestran que son las guerras imperialistas, de Estados Unidos, países aliados y la OTAN, las que de forma........

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