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¿El mejor alcalde, el rey? Felipe VI como símbolo de la confesionalidad del Estado

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03.04.2025

El rey Felipe VI tiene, detrás de su mesa de trabajo en el palacio de la Zarzuela, un retrato de su antepasado Carlos III. A este, muchos le aplicaron el título de la obra de Lope de Vega «El mejor alcalde, el rey», una frase que en 1989 y en 2004 tuvo a bien recordar, un poco sobrado, el rey Juan Carlos. La referencia al emérito nos lleva al asunto de la ejemplaridad de los últimos monarcas; de la de ese rey, poco nuevo queda que decir, así que hablemos ahora de la de su hijo Felipe.

El día 7 de marzo, primer viernes del mes, veíamos en las noticias cómo Felipe VI acudía al «besapié» del Cristo de Medinaceli. Lo ha hecho dos años seguidos; ya ha ido tres veces desde que es rey, y también fue como príncipe. Otros años van, siempre el primer viernes de marzo, otros miembros de la Familia del Jefe del Estado, como ocurría cuando reinaba Juan Carlos y cuando en España regía quien lo designó, el dictador Francisco Franco. Felipe, como su padre, no acude a título privado, sino como monarca, según informa la propia web de la Casa Real. Le hemos visto santiguarse, besar el pie derecho de la imagen del Cristo y portar un cordón de «esclavo de honor» de Jesús de Medinaceli. Resulta que desde 1819 el rey de España es «protector de la Esclavitud» (se supone, y esperamos, que sólo de esa esclavitud). Se da por sentado que Felipe sigue asimismo la tradición de pedirle tres deseos al Altísimo (aunque al lado de ese Cristo él sea más altisímo), de los que se dice que Jesús, por tener las manos atadas o por lo que sea, sólo suele conceder uno; como seguro que Felipe los pide en bien de la España que representa, cabe preguntarse si no debería promover al respecto una consulta popular, o pedir que se debata en el Congreso.

Sabemos, asimismo, que el Rey es «Hermano Mayor» honorario de innumerables cofradías, a las que concede el título de «Real», y que preside «Comités de honor» y otras movidas cofrades. (Por eso hay quien lo llama Rey de capirote, pero no le haremos ese desaire aquí). Sospechamos que tanto afán por ser «Hermano Mayor» puede ser consecuencia de algún trauma o complejo que tenga por haber llegado a Rey sin ser el «hermano mayor» de su propia familia. (Queridos niños empujados al concurso escolar de redacciones sobre el Rey: sabed que, de acuerdo con la Constitución actual, que refrendó el mandato monárquico del genocida Francisco Franco, Felipe tuvo prioridad frente a su hermana mayor por tener pene y ella no).

También le hemos visto en incontables ocasiones, como príncipe y como rey, doblar el espinazo ante cualquier obispo; ante los papas ha........

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