La mala educación
Hay algo profundamente inquietante en comprobar, curso tras curso, cómo un alumno puede llegar a acumular cerca de veinte partes de incidencia en dos trimestres sin que nada cambie. Redactar una amonestación paso por paso implica dejar desatendida al aula: abrir el programa -si funciona-, describir minuciosamente el o los hechos perjudiciales para la convivencia, facilitar toda la información al equipo directivo y a las familias. Cada vez es más común que esta tarea la hagamos en otro momento y no en el aula. Con frecuencia, desde casa.
Pero para qué firmar partes que se archivan y que se convertirán en estadísticas sin propuestas de solución. Mientras tanto, nos siguen insistiendo en la cancamurria del aprendizaje lúdico, la bajada de estándares y el........
