A propósito de los salarios
Más de un millar de personas se manifiéstan en Alicante en la celebración del Día del Trabajador / Alex Domínguez
¿Cómo explicar una macroeconomía fuerte que nadie entiende, cuando a la clase trabajadora no le da ni para el alquiler? ¿Cómo expresa esta opinadora que, de seguir por esta senda, llegaremos a una desigualdad social solo comparable a siglos pasados? Esta afirmación, que no es una hipérbole, es el camino perfecto para transmutar a una comunidad distópica en el siglo XXI, dividida entre los de arriba y los del subsuelo.
Las desigualdades avanzan y, en mi opinión, venimos tirando de ellas desde 2001, año que se procedió al cambio de moneda y la humilde peseta dio paso al euro. Sé que este hecho queda lejano y puede calificarse de obsoleto e ingenuo; además, es cierto que para la economía general de este país nos vino muy bien, pero… ¿Qué pasó con los salarios? Ese mismo año se creó una diferencia motivada por la deriva de la inflación. Me explico: subieron todos los precios de los productos, pues los comerciantes tendieron al redondeo al alza de los céntimos ―los vieron inútiles―, y los ciudadanos........
