menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

De Davos a Fitur, del iglú a la casita en Gaza

21 0
25.01.2026

INFORMACIÓNTV

Nunca he estado en Davos. Una vez estuve en Sierra Nevada y aún lo recuerdo con horror. Davos debe ser bonito; si no, no se juntaría allí tanta gente importante y bien arreglada. Por eso van los capitalistas a sentirse a gusto y poder demostrar que también saben hablar. Los capitalistas antes eran gente con una miaja de mala conciencia. Después llegaron unos ilustres intelectuales y les dijeron que no, que cuanto más ganaran y más dictaduras patrocinaran sería mejor para el mundo. ¡Es la desigualdad, idiotas! Y los capitalistas se sintieron idiotas y allá que fueron. Por eso se reunían en Davos con algunos políticos de buen ver y hasta invitaban a algún listo famoso, para que les explicara la diferencia entre frío y frivolidad. Posteriormente, la cosa se diversificó porque la globalización es esencialmente paradójica. Y volvió a haber capitalistas con mala conciencia. Pocos, algunos, justos y benéficos, como constituciones antiguas.

También es que aparecieron advenedizos de los algoritmos, más ricos que los ricos y con otros intereses, a lomos de caballos ciegos y desbocados, fuertes y poderosos que se llaman digitales. Davos fue una fiesta. Ya no había mucho sufrimiento que esconder. Y el mundo podía estar en paz. Se habló de Putin, pero poco, porque ya no daba ni tanto así de susto. Mal hecho, que es de cuero viejo. En la mejor serie de TV de todos los tiempos –Big Bang Theory- un ingeniero americano, flacucho, muy cobarde y lleno de tics, es mandado a una estación espacial; el ruso -astronauta con pinta de militar........

© Información