Recuperar la política para la sociedad
Archivo - Fachada del Congreso de los Diputados, a 19 de septiembre de 2023, en Madrid (España). / Marcos Villaoslada - Europa Press - Archivo
Un mundo extremadamente confrontado es siempre respuesta a una previa modelación de las conciencias, no algo espontáneo que surja de lo que no existe en la sociedad en la que, ordinariamente, la convivencia es más simple y sencilla. La sociedad es más tolerante, respetuosa y pacífica que la que deriva de la mala política y cuyos objetivos son elementalmente simples en su apreciación.
La justicia e injusticia, la verdad o la falsedad, lo bueno y lo malo no son tan radicalmente asignables a unos u otros. Las coincidencias entre los diferentes grupos humanos e incluso entre las formaciones políticas, si se observa sin pasión, son muchas más que las diferencias, pues la sociedad es una y se configura de un modo determinado en cada época. Exaltar artificialmente las diferencias responde al uso perverso de presuntas utopías vendidas con propósitos de manipulación y de fidelizar, mediante lo que es constatable populismo, a grupos que quedan adscritos irracionalmente, pasionalmente, a un lado del tablero, cerrado y hermético a toda idea que provenga del adversario.
La libertad y la racionalidad, no pueden funcionar cuando lo que prima es lo sembrado favoreciendo la obsecuencia y el rechazo al otro por ser el otro. Tampoco si se pierde la educación, base de todo y que hoy es un artículo de lujo, mal valorado y cada vez más escaso, sobre todo en quienes dirigen nuestras vidas y haciendas. Una sesión del Congreso produce rubor y vergüenza.
En Europa los diferentes partidos, antes de esta época........
