Un verano atípico
Un hombre se echa agua en el cuello para refrescarse este miércoles ante la alerta naranja de calor / AXEL ALVAREZ
Hoy no he querido dejar de dedicarle unas líneas a la época más agitada del año: el verano.
El verano de antes era apacible, transcurría por ciudades y pueblos con sus humildes fiestas, cenando a la fresca en calles y plazas conversando entre vecinos mientras los chiquillos jugaban. Los más pudientes se desplazaban a playas, al campo y algunos residentes en la capital pasaban sus días de descanso en el pueblo de su nacimiento, todos respetando siempre las........
