La política municipal merece menos ruido y más responsabilidad
Uno de los últimos plenos municipales celebrados en Elche. / Áxel Álvarez
Hay una etapa en la vida pública en la que uno deja de necesitar el aplauso inmediato, la confrontación diaria o la tensión constante del debate político. Y es precisamente desde esa distancia -la que dan los años, la experiencia y la reflexión- desde donde se entienden mejor algunas cosas esenciales sobre la democracia y sobre el papel que deben desempeñar nuestras instituciones. Porque la política municipal sigue siendo, probablemente, la forma más noble de hacer política, porque es la más cercana al ciudadano. En un ayuntamiento no se gobierna para titulares ni para estrategias partidistas; se gobierna para personas concretas, con problemas reales y necesidades cotidianas.
Quien ha pasado años en la vida pública sabe que los vecinos de Elche no llegan al Ayuntamiento buscando grandes discursos ideológicos. Acuden esperando soluciones, escucha y respeto. La Administración local es la primera puerta a la que llama un ciudadano cuando tiene una preocupación. Y eso convierte a los........
