La vocación no paga el alquiler: un mes de marea amarilla en Madrid
En el cuento de L. Frank Baum, Dorothy necesitaba llegar a la Ciudad Esmeralda. Partía del País de Munchkin y debía recorrer un camino lleno de peligros y distracciones que la alejaban de su destino. Para recordarle lo importante, para que no olvide dónde quiere llegar, surge un camino de baldosas amarillas.
Desde hace un mes, Madrid luce ese mismo color en cada rincón. Miles de puntos amarillos recorren la región de punta a punta. No son baldosas inertes, sino de miles de educadoras infantiles que, tras décadas de aguantar el peso de un sistema educativo low-cost, han decidido que no se dejan pisar más.
Un mes de huelga indefinida, de movilización ejemplar y de compromiso admirable de la Plataforma Laboral Escuelas Infantiles (PLEI). Sin embargo, en los despachos de la Puerta del Sol parece que no se han........
