Tengo hambre, pero no de fruta
16 de julio 2026 - 03:10
Ya sabemos todos que el hambre es el mejor cocinero, pero debemos saber también que el hambre no siempre nace en el estómago; muchas veces empieza en el cerebro. Esta idea resume a la perfección lo que hoy sabemos gracias a la ciencia: nuestras decisiones alimentarias están profundamente influenciadas por factores psicológicos, emocionales y ambientales, además de las necesidades energéticas del organismo.
No siempre comemos por la misma razón. A veces lo hacemos porque nuestro cuerpo necesita energía y otras porque buscamos consuelo, alivio o simplemente placer. Comer es un acto biológico, sí, pero también emocional, social y cultural. Nuestro cerebro no solo responde a la falta de........
