Autonomía de la fuerza pública
La fuerza pública encuentra su primer cimiento en la Constitución: el presidente de la República es su comandante Supremo. De él emana la facultad constitucional de designar a los mandos en las Fuerzas Militares y la Dirección de la Policía Nacional. Sin embargo, esta jefatura suprema no implica un manejo antojadizo, ni la politización de las filas.
Los comandantes desarrollan las tareas que demandan sus responsabilidades dentro del estricto marco de la ley, respaldados por la filosofía, la doctrina institucional y una dilatada trayectoria profesional. Esta experiencia acumulada, es precisamente la que les permite interpretar con criterio competitivo y técnico el sentido que cada jefe de Estado busca imprimir a su misionalidad y a sus programas de........
