Desafección
La lógica del incumplimiento-sanción se acabará imponiendo. O no: en este país nunca se sabe. No lo digo por la intermitente obligatoriedad de las balizas, que tiene muy entretenido al personal, ni por tantas ideas que arrancan, frenan, se desvían y se olvidan (hay ejemplos de sobra, pero no recuerdo ninguno… si se me permite el chiste).
