La tercera persona
Jenofonte, Julio César, Henry Adams, Virginia Wolf, Pelé, De Gaulle, Marilyn Monroe, Napoleón, Churchil, Dalí, Norman Mailer, Henry James y María Jesús Montero tienen algo en común. Alguna vez en su vida han hablado de sí mismos en tercera persona. Han buscado, entre otras cosas, ser parte de la historia, marcar una distancia literaria, construir un mito, mostrar sin pudor su ego o convertirse en una marca política reconocible o en una referencia moral.
