El paisaje prohibido
Basta detener la mirada un instante en la formidable fotografía de Pierre Buffo (Linkedin) para que el alma rural despierte sin necesidad de tratados. Bajo el certero lema «élevé en plein air, élevé en plein Gers», la luz capta una sinfonía visual donde los elementos se funden en una trinidad inquebrantable: las aves, las personas y el territorio. En ese prado verde, bajo la silueta protectora de la iglesia que corona la colina, no solo picotean las gallinas; respira la cultura, palpita la tradición y se forja un paisaje vivo, esculpido por el tiempo y el saber hacer del hombre.
