A Cuba de ida y vuelta
Durante un tiempo, no supe quién me gustaba más. El Pablo Milanés de Yolanda o el Silvio Rodríguez de Te doy una canción. Era cuando no queríamos enterarnos de la cara más fea de la revolución cubana, la de los homosexuales perseguidos, la de la miseria del pueblo y las prebendas del régimen; la de las adolescentes prostituidas.
