Estado de resignación
08 de marzo 2026 - 03:07
Los españoles vivimos en un estado de resignación creciente ante una situación política que se percibe como agotada y un Gobierno más preocupado por perdurar que por gobernar. No es una resignación voluntaria, sino una mezcla de hartazgo, incredulidad y extenuación. Se ha instalado la idea de que la política ya no sirve para mejorar la vida de la gente, sino para perpetuar disputas, privilegios y relatos vacíos. Ante ello, nuestra resignación ni siquiera hace ruido. No irrumpe ni golpea la mesa. Es una resignación mansa, doméstica, que se cuela en la rutina y acaba formando parte del paisaje, convertida ya no en malestar, sino en penosa........
