Viernes Santo
03 de abril 2026 - 05:30
CUANDO yo era niño creía que si llovía el Viernes Santo era porque los ángeles lloraban por la muerte de Cristo. Era uno de esos pensamientos mitad mágico mitad cursi en los que todavía incurríamos los párvulos de la Transición. Tras ellos se podían adivinar ancestrales creencias, como de capitel románico, y decimonónicas nubes de piedad burguesa para niños. El mundo todavía tenía jirones de encantamiento, como si aún Frestón no hubiese levantado el vuelo.
Los Viernes Santo de mi infancia ya no tenían el espíritu ascético y penitencial de los de nuestros padres. De ellos escuchábamos con admiración el relato de jornadas en las que apenas uno se podía reír o hablar muy alto, en las que la música profana estaba........
