La guerra perdidaDE la guerra, de la vida y de la muerte, así como de las grandes y definitivas circunstancias de la existencia, se ha filosofado –sin fin y sin remedio– a través de la larga historia de los hombres. Uno de tantos pensadores, que movía los cuerpos de ejército por las llanuras de la antigua China, como si de piezas de ajedrez se tratase, fue Sun Tzu, un estratega militar y pensador de aquel tan lejano oriente, cuya vida real o leyenda fabulosa dio comienzo a fines del siglo VI a. d. C. Este fantasmagórico personaje que escribió una obra titulada El arte de la guerra, ha influido luego con su pensamiento y consejos no sólo en el ejercicio de la guerra misma, puramente así considerada, sino que en su obra vino a aportar, además, análisis filosóficos verdaderamente útiles para estrategias en los mundos de la empresa moderna y de la política actual, también. Entre los muchos y aleccionadores pensamientos que contiene su libro, nos conviene hoy recoger el siguiente: “Los guerreros victoriosos ganan primero y luego van a la guerra, mientras que los guerreros derrotados van primero a la guerra y luego tratan de ganar”.
06 de mayo 2026 - 03:07
Estoy en el convencimiento de que, algo así, es lo que viene sucediendo, en las últimas semanas, al histriónico y –en apariencia, al menos– muy desnortado presidente de los Estados Unidos de América del Norte, al verse prisionero, en su propia trampa y orfandad estratégica, como es la guerra que viene manteniendo –junto con Israel– contra la dictadura islámica de Irán. Donald Trump –que le ha sucedido como a otros presidentes de EE UU, cuando la guerra de Vietnam– envió al ejército de su país a esa contienda sin haber preparado, previamente, los medios para ganarla o saberse con muchísimas probabilidades para ello. Y se ha encontrado con........
