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El final de la raíz

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11.03.2026

Aquella improbable unión tuvo lugar gracias a la sensibilidad de los involucrados. La banda Lagartija Nick estaba asentada en su calidad y el cantaor Enrique Morente (Granada, 1942-2010) dedicaba tantos esfuerzos a la tradición como a las pocas oportunidades para experimentar. Treinta años después, el disco ‘Omega’ celebra su aniversario siendo reivindicado como uno de los mejores en la música española, también fundamental renovador de la tradición andaluza.

El camino de todos ellos hasta encontrarse se compone de derroteros extraños, tan peculiares como el sonido del disco y los agentes involucrados. A los músicos granadinos se les unieron los poetas Federico García Lorca y Leonard Cohen.

Mentar a Morente es hablar de la grandeza del canto. Aunque llegó por casualidad al oficio, se convirtió a base de versatilidad en maestro de generaciones y renovador aguerrido. En su casa, durante la infancia, el arte cubría los ratos muertos. Había nacido en el barrio del Albaicín, donde todavía hoy se juntan los artistas de esa latitud buscando inspiración.

Antes de emigrar a Madrid y trabajar como albañil, vendedor, zapatero o barbero, había sido un joven del coro de la catedral de Granada.

En la capital se convirtió en habitual de las peñas flamencas desplegadas en Madrid y en ellas abrió un hueco en el que quedarse. Peleaba por mostrar cualidades, ser visto. En 1963, ilustró varias conferencias sobre flamenco impartidas por José Blas Vega. El éxito fue tal que el ballet Mariemma lo contrató para la Feria Mundial de Nueva York y, al año siguiente, en la embajada en Washington.

Se ganó el nombre de Enrique El Granaíno y  tablaos flamencos empezaron a solicitarlo. Si las grandes casas de la música se atrevían a hospedarlo y mostrarlo, algo habría en aquel muchacho. Pronto se codeó con nombres tan destacados como Manolo Caracol.

Morente sale al mundo y de Europa a Japón se cubre de reconocimiento. En España, le caen premios que terminan de asentarlo. Sin embargo, el gran cambio en su carrera llegó en 1971. México se rendía a su cante y él, encontró el camino del arte en medio del país.  "Cuando me preguntan dónde aprendí a cantar tengo que decir en México. La inspiración la aprendí a dominar allí. Cuando verdaderamente puedes decir que aprendes a cantar es al dominar la inspiración, el duende, el sentimiento, el pellizco", contaba en 2010 a la revista Rockdelux.

En el país latino descubrió la poesía de Federico García Lorca y Miguel........

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