La casita de Carmen
Paco Gómez
10/06/2026 a las 05:50h.Bien sabían los creativos que hicieron la campaña de aquel refresco la razón que tenían. Un niño rasgaba el papel de regalo con ansiedad, hasta ... atisbar el contenido y dejarse llevar por la emoción: ¡un palo, un palo! Es una historia recurrente entre padres contar que, tras haberse gastado un dineral en tal o cual juguete, al final el niño se ha pasado la tarde jugando con el envoltorio.
No es que yo tuviera una montaña de juguetes, pero alguno había en casa de mis abuelos. Sin embargo, si algo me facilitó horas de juegos en aquel cuarto sin ascensor del barrio Vidal fueron los tres almohadones que componían el asiento del sofá. Era un venerable lleno de muelles y maquinaria propia........
