El bloqueo de Ormuz amenaza con cambiar la economía del comercio energético
Ninguna región del mundo produce más petróleo y gas que los países situados alrededor del golfo Pérsico. La mayor parte de esa energía solo puede salir al mercado internacional a bordo de buques cisterna que cruzan el estrecho de Ormuz, una vía marítima cerrada en la práctica desde hace más de dos meses.
Irán restringe el tráfico marítimo a través del estrecho desde el ataque de Estados Unidos e Israel a finales de febrero, y se niega a reabrir esta ruta vital hasta que Washington levante el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes. Teherán ha ampliado su área de control y ha anunciado nuevas normas para los buques que quieran transitar por la zona.
A medida que aumentan las tensiones entre Estados Unidos e Irán, las consecuencias económicas del bloqueo se extienden por todo el mundo. Los precios del petróleo, el gas y otras materias primas han subido, mientras la oferta se estrecha.
Incluso si ambas partes alcanzan un acuerdo para desbloquear el estrecho, no está claro que la libre navegación se restablezca por completo. Irán ha dado señales de que pretende utilizar su control de facto sobre Ormuz como arma de presión frente a sus adversarios.
Cómo se bloqueó Ormuz
Tras el estallido de la guerra el 28 de febrero, Irán atacó de forma esporádica buques en el golfo Pérsico y sus alrededores. La amenaza bastó para que la mayoría de los armadores evitaran cruzar el estrecho de Ormuz y asumieran que el riesgo para tripulaciones, cargas y embarcaciones era demasiado elevado.
El número medio de tránsitos diarios cayó por debajo de 10, frente a unos 135 en tiempos de paz. Irán, sin embargo, continuó transportando su propio petróleo a través del estrecho. También permitió el paso de otros buques por un corredor próximo a la costa iraní, en ocasiones tras exigir pagos de hasta 2 millones de dólares.
El tráfico siguió prácticamente paralizado incluso después de que las partes enfrentadas acordaran un alto el fuego a principios de abril. Estados Unidos impuso desde el 13 de abril un bloqueo a los buques que habían hecho escala o se dirigían a puertos iraníes, con el objetivo de presionar las exportaciones de petróleo de Irán y forzar a su régimen a devolver al estrecho su condición de ruta libre de peaje.
Hasta ahora, Irán ha resistido el bloqueo. Mientras el estancamiento persiste, más de 1.500 buques mercantes permanecen atrapados en el golfo Pérsico, según el ejército estadounidense. Los productores de petróleo de........
