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María

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20.02.2026

El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana / FDV

En el periodismo, como en casi todas las profesiones, hay días buenos y días malos. Pero en nuestro mundo se invierte el orden normal de las cosas. Porque los días tranquilos, en los que el diapasón de la actualidad se mueve sin sobresaltos y el ritmo es monocorde, lo acontecido planificado, previsible… esos son precisamente los días malos, por aburridos, rutinarios, de calma chicha. Las reuniones de primera página apenas suscitan emociones, controversias, no hay risas ni piques. Es como estar de convivencias en Salesianos. Pero luego están los días buenos –que en realidad son horribles– en los que pasan mil cosas, la actualidad entra a empellones y te arrolla. Días en los que estás deseando que el mundo se pare, porque la cosa ya no puede ir a peor (o sea, a mejor). En la reunión de primera piensas que necesitarías dos portadas para meter todo lo que estás escuchando. Los días buenos son geniales, si no fuesen una puñetera locura. ¿Es que no hay días normales?, os preguntaréis. Pues depende de lo que entendamos por normales. Pero, en general, nos movemos en una voluntaria anormalidad. Lo nuestro es pendular. De montaña rusa. Aunque nos hemos acostumbrado a convivir con lo excepcional, no podemos perder el olfato ante una gran historia.

Esta semana la HISTORIA tiene nombre propio María y nos la sirvió Edgar Melchor. Él habló con la madre de Ybrán Javier, el vigués electrocutado en un aerogeneador al que se subió para hacerse una foto. El testimonio es impactante. María exculpa a los amigos de su hijo, detenidos por la........

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