Las cesáreas humanizadas no son un lujo: son el mínimo
Una unidad de trabajo de parto, parto y recuperación en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. / PABLO HERNANDEZ GAMARRA
Pocas cosas te cambian tanto la vida como el nacimiento de un hijo. Sobre todo, del primero. Uno deja de ser del todo uno mismo para convertirse en la madre o el padre de. Es una transformación que empieza en el mismo momento en que el embarazo deja de ser una sospecha y se confirma, y que se precipita ladera abajo cuando llega el parto. Y de eso quería hablar: del parto.
Rescato el tema ahora porque, por fin, parece haberse desbloqueado en Vigo algo que nunca debió demorarse tanto: las cesáreas humanizadas en el Álvaro Cunqueiro. Es decir, que la madre pueda estar acompañada por una persona de su elección durante la intervención y que no sea separada de su bebé en esas primeras horas decisivas,........
