menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La guerra de Irán: petróleo, poder y profecías

11 0
29.03.2026

Que una guerra ocurra a miles de kilómetros no significa que no termine resintiendo nuestros bolsillos. El Estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial y cerca del 25 % del comercio marítimo de crudo— lleva semanas parcialmente bloqueado. Ayer, 28 de marzo, se cumplió un mes desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel por la liberación de Irán, que incluyó la eliminación del líder supremo Alí Jamenei y ha dejado a los encargados del régimen de los ayatolas usando el estrecho como parte fundamental de su estrategia. Irán busca preservar su influencia regional y capacidad disuasiva, avanzando su programa nuclear, financiando a terroristas islámicos y gobiernos izquierdistas en nuestra región. Israel y Washington actúan para neutralizar lo que consideran una amenaza existencial, especialmente en materia nuclear. El resultado ya es tangible: interrupción en el suministro diario de alrededor de veinte millones de barriles diarios, precios del crudo elevados y el riesgo de una inflación que se propagará a economías como las de América Latina y España. El presidente Trump ha extendido plazos y habla de negociaciones, pero los ataques de los hutíes y la tensión en el Golfo muestran que el conflicto no se resolverá por un par de meses o hasta que Estados Unidos le muestre el poderío real de su ejército. ¿Hasta dónde puede escalar? Un cierre más prolongado podría llevar el barril por encima de los 200 dólares, con consecuencias en transporte, producción y costos de vida. Una extensión regional con actores como Hezbollah o Siria complicaría aún más el panorama. En el fondo, esta guerra revela la fragilidad de un sistema global donde un estrecho sostiene buena parte de la energía mundial y, con ella, la estabilidad económica cotidiana de millones de personas. Mientras los misiles vuelan por los aires, algunos observan coincidencias notables con textos bíblicos. En el libro de Ezequiel, capítulos 38 y 39, escrito hace más de 2.500 años, se menciona a “Persia” —nombre bíblico de Irán— como parte de una coalición del norte liderada por Gog, de la tierra de Magog, que se dirige contra Israel en “los postreros días”. La profecía describe un ataque masivo seguido de una intervención divina que manifiesta la soberanía de Dios. Para millones de judíos y cristianos, amén de expertos en escatología, esas páginas antiguas ofrecen un marco para interpretar tiempos de gran incertidumbre. Mateo 24 habla de “guerras y rumores de guerras” como parte de un panorama más amplio, sin precisar fechas ni desenlaces inmediatos. La coincidencia entre un nombre histórico (“Persia”) y los eventos actuales invita a una sana curiosidad: ¿qué nos dicen estos paralelismos sobre la permanencia de ciertos patrones en la historia humana y nuestra búsqueda de sentido ante crisis que parecen desbordar la razón? Lo cierto es que nunca como hoy los titulares de los diarios se parecieron tanto a las profecías bíblicas.

Mira más contenidos en Facebook, X, Instagram, LinkedIn, YouTube, TikTok y en nuestros canales de difusión de WhatsApp y de Telegram para recibir las noticias del momento.

📲 Noticias a tu WhatsApp

Presiona AQUÍ y únete a nuestra comunidad 'Noticias al instante'.


© Expreso