Lo avanzado, retrocedido y vivido nos debe dejar enseñanzas
El Perú vuelve a estar frente a uno de esos momentos en los que la política deja de ser una discusión lejana y se instala en la conversación diaria de las familias. Después de semanas de incertidumbre, dudas y tensión pública, corresponde hacer una pausa y preguntarnos qué hemos aprendido como país. No basta con pasar la página ni con celebrar o lamentar un resultado electoral. Las sociedades que maduran son aquellas que tienen la capacidad de mirar lo vivido con serenidad, reconocer sus errores y rescatar aquello que todavía puede servir para construir un futuro más responsable. Durante demasiado tiempo hemos confundido la política con una batalla permanente. Cada proceso electoral parece dividirnos entre vencedores y vencidos, entre buenos y malos, entre quienes creen tener........
