Riesgos de un eventual éxito electoral izquierdista
En política, la derrota no siempre es un punto final. A veces es una estación dentro de un trayecto más largo. La historia latinoamericana lo demuestra: Luiz Inácio Lula da Silva perdió en 1989, 1994 y 1998 antes de conquistar la Presidencia de Brasil en 2002; Salvador Allende insistió en 1952, 1958 y 1964 hasta triunfar en 1970. La perseverancia, combinada con experiencia y un contexto que ha madurado, puede abrir las puertas del poder. Keiko Fujimori ha transitado un camino similar. Cayó en los balotajes de 2011, 2016 y 2021, y su candidatura de 2026 representa su cuarto intento por llegar a Palacio. Teóricamente, aquel ciclo de derrotas pudo haberla convertido en alguien más templada, más consciente de sus límites, más capaz de construir alianzas lejos del voto duro fujimorista. Pero solamente la perseverancia no garantiza el éxito: exige leer en profundidad el instante político y........
