TikTok en Palacio, terror en las calles
El Perú no está para filtros ni coreografías. Afuera arde Troya: sicariato, secuestros y extorsión. Las calles se han convertido en territorios donde manda el miedo y el ciudadano sobrevive como puede. Sin embargo, desde el poder se perciben frivolidad, desconexión y ausencia de conducción. Gobernar no es entretener: es decidir, enfrentar y proteger. Keiko no es una improvisada ni una recién llegada. Es una política curtida, con años de experiencia y conocedora del poder y de sus sombras. Por eso, lo que ocurre es más grave: no hay margen para la ingenuidad. El problema no es falta de experiencia, sino falta de carácter. El sillón presidencial se ejerce. Mientras el país vive con miedo, el Estado parece ausente. No hay una estrategia clara de seguridad, falta liderazgo en el Ministerio del Interior y el respaldo a la Policía Nacional........
