Hay que seguir el corazón, no solo hacer campañas
Se ha conmemorado el Día Mundial del Corazón. Reaparecen campañas que recomiendan comer mejor, hacer ejercicio, dejar de fumar y controlar la presión arterial. Pero en el Perú el verdadero desafío comienza después de la campaña: saber cuántas personas hipertensas han sido identificadas, cuántas reciben tratamiento y, sobre todo, cuántas mantienen controlada su presión. La hipertensión es peligrosa porque suele ser silenciosa: una persona puede tener durante años la presión elevada sin síntomas, mientras se dañan sus arterias, corazón, cerebro y riñones. Incluso lo que llamamos ‘hipertensión’ ha cambiado con el tiempo. Durante décadas se toleraron cifras que hoy llamarían la atención, especialmente en personas mayores. La idea de que una presión sistólica de 150 mmHg podía ser aceptable a cierta edad fue dando paso a otra interpretación: el riesgo cardiovascular no comienza abruptamente al cruzar una cifra determinada, sino que aumenta........
