Geopolítica energética en reacomodo: petróleo, gas natural y riesgos estratégicos para México
Durante años dimos por hecho que la transición energética estaba desplazando a la vieja geopolítica del petróleo. Los acontecimientos recientes en Venezuela muestran lo contrario. La energía volvió al centro del tablero global, no como un insumo más, sino como un eje de poder, estabilidad y negociación internacional.
Más allá del debate político, en días recientes se dio a conocer un acuerdo mediante el cual Estados Unidos tendría acceso a una parte de la producción petrolera venezolana y a beneficios económicos asociados. El contexto importa. Hablamos de intervención, reconfiguración institucional y cuestionamientos desde el derecho internacional. El mensaje implícito es claro: el petróleo, y cada vez más el gas natural, siguen siendo instrumentos estratégicos en la arquitectura del poder global.
Conviene poner las cosas en su justa dimensión. Venezuela posee enormes reservas de crudo, pero su capacidad real de influir en el mercado en el corto plazo es limitada. Años de subinversión, deterioro de infraestructura, pérdida de capital humano y sanciones redujeron su producción a una fracción de su potencial. Tener reservas no equivale a producir barriles, y mucho menos a hacerlo de manera sostenida y confiable. El mercado lo entiende así, y por eso la reacción en precios ha sido, hasta ahora, contenida.
El verdadero reacomodo ocurre en el ecosistema ampliado del petróleo y el gas natural. El acceso........
