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El Imperio del clic

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17.04.2026

17 de abril 2026 - 03:07

Hubo un tiempo en el que el trabajo importaba. Quiero decir que la gente producía cosas; el capitalismo, decía Marx, esa mera acumulación de riqueza, era imposible sin la apropiación por la fuerza (del tipo que fuere) de lo producido para justo mantener al trabajador y quedarse con la plusvalía, origen de la riqueza. Ese mundo ha muerto. Ya no importa el producto, el trabajo se ha convertido en el trabajo, no lo producido; los intelectuales se inventan jergas, actividad, se convierten en objetos trabajantes; la enseñanza consiste en inventar técnicas de enseñanza, no en enseñar; esa gente que se autodenomina influyente no aporta nada a nadie, su negocio es que tú los visites, por eso inventan, hacen bulos, pelean y cuanto más idiotas y llamativos, más ganan.

Nos resulta imposible aceptar que la única forma de desmontar a un V. Q. (no lo nombro) es ignorarlo, eso le derriba la fuente de ingresos. Su trabajo no es informar, su trabajo no es investigar, desmentir, proponer, analizar, no. Su trabajo es que vayamos a ver sus agitaciones sin sentido, sus broncas, sus polémicas, su basura, vendería miasmas si las miráramos. Cada clic es un ingreso ridículo... millones para tener algunos miles de euros. Al no haber contenido, ¿qué le podemos reprochar? Hasta decirle lo que es le genera dinero. ¿Cómo va a tener límite? Es un artista de la nada, eso sí: peligroso. Por otra parte, no debería extrañarnos: actores que no saben hablar, mujeres que defienden ser madres amas de casa, escritoras que construyen su imagen antes que una obra literaria, poetas que nos cuentan sus intimidades, pintores que no pintan, y si metemos la IA: médicos que no diagnostican, ingenieras que no diseñan, funcionarios que no tramitan, parejas que no conviven, hijos que miran el móvil y padres que miran el móvil y abuelas que miran el...

Hace falta un Marx nuevo que nos construya la consciencia crítica, de clase, de un futuro que ya es. Lo de las plusvalías estaba claro. Ahora ser rico es un rol adoptado con dinero, en realidad consiste en tratar a todos los que te rodean como sirvientes, despreciarlos, ignorar los problemas sociales y ganar más dinero para seguir haciendo la misma hediondez pisoteando a todos.

No es líquido, nuestro mundo es una atroz madrona llena de la mierda peor, sólo hay que mirar a Trump, Netanyahu, Putin, por citar a los evidentes. Hay muchos más coproadictos y están a nuestro alrededor... y los que rechazamos esta infección: extinguiéndonos por viejos botos.

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