Algo se está haciendo muy mal
MADRID 23 Ago. (OTR/PRESS) -
Anunciar, con aire grandilocuente, cosas que no se van a cumplir aboca al ridículo al protagonista. El tema no tendría mayor trascendencia si no fuera porque su autor es el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Resultará difícil borrar su contundencia cuando aseguró, en Ceuta, que todos, incluido los menores, que cruzaron a nado iban a volver a Marruecos.
Tres semanas después, un número indeterminado de migrantes vaga por las calles de la ciudad o son trasladados en viajes de ida y vuelta desde la playa del Trampolín a la Loma del Colmenar. Y son los barrios más desfavorecidos, con más población marroquí, los que más........
