Perder la vergüenza y el respeto
MADRID 28 Sep. (OTR/PRESS) -
Decía un filósofo francés del siglo XVI, y ya ha llovido, que "cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto". Los ciudadanos están perdiendo el respeto a quienes mandan, seguramente porque el ejercicio de la política hoy, aquí, y no sólo desde el poder, es una permanente falta de respeto no sólo a sus votantes sino a los ciudadanos todos. La inacción ante los problemas reales, la falta de respeto a la verdad, los insultos, la desconsideración hacia el adversario político, la demonización de todo lo que no coincide con nuestra opinión, la perversión intencionada del lenguaje, la ignorancia de los límites y la violación consciente y constante de la realidad y de la legalidad para acomodarla a los intereses de unos pocos, el incumplimiento de las normas básicas de la democracia, la corrupción, el escándalo de un Parlamento convertido en un escenario de batalla estéril, reflejan no sólo esa falta de respeto que deberían tener los políticos a los ciudadanos y una pérdida de la dignidad moral de........
