El espejismo Sánchez
Convivimos en este arranque de curso con dos realidades. Lo que ocurre en España y lo que ocurrirá en España. La tensión del "cuánto durará el Gobierno de Sánchez" y qué gobiernos nos esperan después, en España y Europa. Imbuidos por lo primero, es difícil dedicar tiempo a lo segundo. Como el eclipse de agosto, Pedro Sánchez tapa la realidad que acecha. Un espejismo político que hace pensar que el combate por la fecha electoral —en diciembre, marzo o julio, ya es cuestión de meses—, unido a un PP con prisas frente a un PSOE desarbolado, resultará una vez que se vote en el turnismo conocido. Incluso la reedición de la coalición en versión VOX. Sánchez, el último socialdemócrata en el poder, es una ficción política a su alrededor. Dueño de unas siglas en peligro de extinción en Europa y una excepción de la situación política global. Lo es porque está de salida. Y porque con ella cerrará el ciclo de izquierdas que empezó a configurarse en la crisis de 2008, se materializó en la coalición progresista de 2018 y del que apenas queda nada en 2026.
El debate sobre la supervivencia de Sánchez impide mirar el paisaje que se está formando alrededor. Salvo por Ceuta, que es donde se cruza el triunfo........
