La anomalía española: imputan a la directora de la Guardia Civil y sigue en el cargo
Tenía que abrirse en canal, como está sucediendo, la corrupción existente en las filas socialistas para comprobar que la crisis institucional del Estado español es de tal magnitud que ni tan siquiera estaba previsto disponer de los contrapesos necesarios para hacer frente a situaciones como la presente. Carece de contrapesos legales y también hay un déficit absoluto de contrapesos éticos. Es realmente espeluznante que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz impute a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y al director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, el teniente general Manuel Llamas, en el denominado caso Leire Díez, por los presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia con acusaciones tan graves como la supuesta utilización de procedimientos internos contra miembros de la UCO, la Unidad Central Operativa de dicho cuerpo, y no pase nada.
Peor incluso que eso: el Gobierno mantiene la confianza y el apoyo político a la directora de la Guardia Civil y hacen lo propio tanto el presidente, Pedro Sánchez, como el ministro del Interior, Fernando........
