Nosotros
En el reciente homenaje a Muriel Casals en la Universitat Catalana d’Estiu, protagonizado por Carme Forcadell, Josep Rull y Xavier Antich, se reivindicó el legado, la sabiduría, la sonrisa y la mala leche que la desdichada presidenta de Òmnium ocultaba tras la sonrisa. Este artículo no trata sobre esa sonrisa, ni sobre si nos conviene sonreír o no: sonriamos cuando tengamos motivos para sonreír, y no creo que ella ahora encontrara muchos. Tampoco me interesa hablar de los motivos, son conocidos e indiscutibles, con culpas y sin culpas. Ni creo exactamente que se trate de un asunto de partidos; ya va quedando claro en el articulismo de nuestra tierra que hay mucha más acción y reflexión que hacer más allá de los partidos, porque los partidos no somos nosotros. Aquí es donde creo que conviene detenerse, en definir quiénes somos nosotros. "Si tenemos que volver, tenemos que volver nosotros. Nadie nos ayudará", se dijo en este homenaje. Conviene, creo, intentar precisar (o actualizar) este "nosotros". En nombre de quién hablamos. Quiénes somos. En qué nos hemos convertido.
Primero, saber si existimos. Jurídicamente, no. Como mínimo no existimos formalmente definidos como nación; el Estatut habla en el preámbulo de cómo nos definimos nosotros y España nos concede el vacío semántico de la "nacionalidad". Después, todavía jurídicamente, el hecho de haber protagonizado un conflicto político nos da una especie de personalidad de territorio en litigio e incluso a nivel de jurisprudencia europea se nos ha conferido la grieta del "GOI". Eso en cuanto al ámbito jurídico, de la personalidad jurídica: cultural, histórica y socialmente, no hay discusión. Puede haberla, pero también puede haberla sobre el sexo de los ángeles o sobre la redondez de la Tierra. Sí puede ser, en cambio, objeto de debate la........
