Cuando la extorsión viene desde el poder
En México, la extorsión suele entenderse como un delito ligado al crimen organizado: una amenaza externa, violenta, que opera al margen del Estado. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa explicación se ha quedado corta. La extorsión adopta muchas formas, no siempre llega con armas ni con llamadas anónimas, y no siempre es evidente dónde empieza y dónde termina. A veces se presenta como una cuota, un permiso informal o una condición impuesta para poder trabajar, producir o simplemente no meterse en problemas.
Hay regiones del país en las que crimen opera una especie de “gobierno paralelo” que cobra extorsiones como si fueran impuestos. No se limita al derecho de piso, sino que regula la vida económica y social de comunidades enteras, quebrando negocios, encareciendo productos y sembrando miedo. La mayoría de las víctimas no denuncia, ya sea por........
