El costo de los derechos
Todos queremos más derechos. (Casi) nadie quiere pagar más impuestos.
En esa contradicción aparentemente sencilla se esconde uno de los grandes dilemas de las democracias modernas. Queremos mejores hospitales, escuelas de calidad, medicamentos disponibles, sistemas de cuidados, calles seguras y tribunales eficientes. Queremos que el Estado garantice una vida digna, pero pocas veces nos detenemos a pensar en una pregunta incómoda: ¿quién paga todo eso?
Imaginemos que una ambulancia llega en cuestión de minutos cuando una persona sufre un infarto; que al llegar al IMSS encuentra médicos, medicamentos disponibles y una cama. Me atrevería a decir que nadie discutiría que eso forma parte del derecho a la salud. Lo que rara vez pensamos es que detrás de ese derecho hay combustible, salarios, equipo médico, infraestructura y miles de decisiones presupuestarias. Los derechos, aunque a veces olvidemos decirlo, cuestan.
Durante mucho........
