La nación como una familia
Gracias al artículo publicado el jueves pasado por Jorge Javier Romero (en “sinembargo” del 23 de abril) volví a leer El Ogro Filantrópico, de Octavio Paz, y caí en cuenta de una obviedad: la así llamada 4T nos ha llevado de regreso al país patrimonialista y violento que siempre hemos sido, salvo por los muy breves intervalos de la República Restaurada (1867-1876) y de la Transición Democrática (1996-2006): dos paréntesis que sumaron apenas 20 años entre los 205 que ha vivido México.
Hemos regresado, por así decir, a la normalidad colonial, de modo que los estudios de los años sesenta y setenta del siglo pasado han vuelto a ser tan pertinentes como lo fueron, en su momento, los de finales del XIX y principios del XX para comprender el régimen que vendría tras la revolución. No es que los clásicos hayan anticipado el futuro; lo que sucedió es que ese futuro nunca llegó. “Los mexicanos hemos vivido a la sombra de gobiernos alternativamente despóticos o paternales, pero siempre........
