menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El problema de las pipas de gas y la conexión Tomza-Zaragoza

14 0
yesterday

El 6 de agosto una pipa de Tomza Gas Titanium sufrió una fuga y posterior deflagración en Cuernavaca que dejó más de 20 personas lesionadas. El accidente ocurrió apenas 11 meses después de la tragedia del Puente de la Concordia, en Iztapalapa, donde una unidad de Transportadora Silza, otra empresa vinculada a Grupo Tomza, volcó, liberó gas y provocó una explosión que dejó 32 muertos.

Dos accidentes graves relacionados con empresas del mismo conglomerado en menos de un año obligan a revisar algo más que la conducta de los operadores. Las autoridades deben hacer una revisión minuciosa en torno a los controles sobre las unidades, los recipientes que transportan el gas, su antigüedad, mantenimiento, pruebas de integridad y certificaciones, y qué cambió realmente en Grupo Tomza y en la supervisión gubernamental después de La Concordia.

Tomza no solamente participa en almacenamiento, transporte y distribución de gas LP, pues dentro del conglomerado aparece Industrias Zaragoza, INZA, fabricante de cilindros, recipientes a presión, tanques de almacenamiento, autotanques y pipas. El grupo participa así también en la fabricación de infraestructura para esta industria.

Las autoridades deben investigar si INZA fabricó el recipiente involucrado en Cuernavaca o el de La Concordia, para poder deslindar responsabilidades. Y si no fue así, quién fabricó ambos tanques, cuándo, qué antigüedad tenían, cuál era su historial de mantenimiento, cuándo pasaron sus últimas pruebas de integridad y quién certificó que podían seguir circulando.

El problema rebasa a Tomza. México depende ampliamente del gas LP y las propias autoridades han documentado durante años problemas de competencia y concentración en su distribución. En 2021, la entonces Cofece determinó preliminarmente que no existían condiciones de competencia efectiva en 213 de los 220 mercados geográficos analizados para la distribución mediante plantas y autotanques.

En La Concordia, la Fiscalía capitalina encontró exceso de velocidad, jornadas prolongadas y deficiencias en capacitación y controles empresariales. La volcadura no fue atribuida a una falla mecánica previa. Después del impacto, sin embargo, el recipiente se rompió, liberó el gas y ocurrió la explosión. El caso derivó en 143 acuerdos reparatorios para 144 víctimas directas e indirectas por alrededor de 480 millones de pesos, una cifra que el gobierno de Clara Brugada presentó como una “reparación histórica”. Lo que no quedó suficientemente claro hacia afuera fue qué cambió dentro de Grupo Tomza después de La Concordia para reducir el riesgo de que una tragedia semejante volviera a........

© El Universal